viernes, 29 de febrero de 2008

Friends


Quién no conoce a estas alturas esta maravillosa serie? Pocas cosas habrá que no se hayan dicho ya de esta serie y sus personajes, por lo que seguramente no diré nada nuevo en este post, pero tenía que escribirlo.
Esta serie empezó a emitirse en España cuando yo estaba en el insituto (pues no ha llovido desde entonces...), y con sus 10 temporadas repetidas hasta la saciedad entre el estreno de una y otra, han ido pasando los años, y hemos crecido con ellos, o al menos yo lo siento así. Han formado parte de mi vida durante tanto tiempo que ya son casi como de la familia, y a veces los echo de menos.


No sólo han estado conmigo en los buenos momentos, sino que además, han sido la mejor terapia en los malos. Cada vez que algo me preocupaba o me amargaba la vida, me ponía una cinta de friends, y al segundo capítulo que veía mis problemas habían desaparecido, sin importar las veces que hubiera visto el capítulo en cuestión porque, esa es una de las cosas más maravillosas de esta serie, que por más que veas un capítulo, cuando lo vuelves a ver, te ríes como si fuera la primera vez, así que la diversión nunca se acaba.


Creo que es la mejor serie de humor que he visto nunca, sin menospreciar en absoluto a nuestra serie "7 vidas", para mí la mejor serie de humor española, pero "Friends" es "Friends", y aún hoy, cada vez que oigo la palabra "lejos", me viene a la cabeza el episodio en el que juegan un partido de fútbol americano y a Rachel siempre le dicen "tú vete lejos", jajajajjajajaja, y no sé por qué.
Muchas veces me he preguntado cuál era mi personaje favorito, pero no puedo elegir, me gustan todos, cada uno de ellos aporta algo a la serie que no se podría eliminar ni sustituir porque ya no sería lo mismo.
Lo único que no me gustó fue la manera de terminar la serie. Ya era bastante duro saber que iba a terminar para que encima la última temporada fuera más corta que las demás. Yo tuve la sensación de que tenían prisa por terminar la serie. Algunos pensarán: "si la serie iba a terminar, era inútil alargar la agonía". Sí, pero las cosas se pueden terminar bien, o terminar corriendo, y a mí me da la impresión de que la terminaron corriendo.
En fin, este es mi pequeño homenaje a una serie que ha marcado mi vida.

miércoles, 27 de febrero de 2008

Pilates: gimnasia para flojos

Al menos eso es lo que yo (y seguramente mucha más gente) pensaba antes de apuntarme a las clases.
No sé por qué, pero cuando mi madre me hablaba de pilates, la imagen que me venía a la cabeza era de gente más o menos mayor haciendo estiramientos y poco más. Nada más lejos de la realidad, al menos en el gimnasio al que voy yo.
Empecé a ir el 4 de febrero, dos días por semana, una hora al día. No está mal, teniendo en cuenta, que la actividad física que hacía hasta ese momento era nula. Hay que empezar poco a poco, que el deporte no es bueno, jajajajjajaja.
Total, que allí estaba yo. Había un montón de chicas. Sí, he dicho chicas, porque excepto una mujer que rondaría los 50 (que conste que para la edad soy muy mala), y una niña que tendría 13 años, el resto estábamos en la franja de entre 20 y 35. De vez en cuando viene algún chico.
El caso es que la clase empieza con unos 25 minutos de calentamiento con un artilugio que no había visto nunca y se llama flexi-bar. Aparentemente, es sencillo de utilizar, pero a mí me cuesta la vida encontrar el punto, y cada vez que lo encuentro, cambiamos de movimiento, así que otra vez tres horas para encontrar el punto... Y parece que no, pero la barrita cansa, sobre todo si te tienen las 20 minutos haciendo sentadillas con ella, como antes de ayer, que tengo las piernas que no me puedo mover.
La verdad es que las clases agotan. En este mes he hecho más abdominales que en toda mi vida, y hemos trabajado todos los abdominales del cuerpo, no sólo los de siempre. Cuando acaba la clase estoy reventada. La primera semana creía que al día siguiente de cada clase no me podría mover de las agujetas, y asombrosamente, no fue así. A pesar de creer morir en cada clase, al día siguiente me levantaba como una rosa. Excepto ayer. Los 20 minutos de sentadillas, unidos a los 10 minutos que estuve en la cinta de andar, me han destrozado las piernas. Tengo un dolor en los muslos cada vez que me siento o me levanto de la silla, que me quiero morir.
El resto de la clase realizamos ejercicios con el fitball. Es una pelota enorme, de esas que te sientas encima y empiezas a botar. Qué divertido, eh? Pero en clase le encuentran muchás más utilidades, la mayoría no tan divertidas. Os pongo un enlace con videos: fitball.
Lo más chungo de esto es mantener el equilibrio con la pelotita, que se mueve más que la ardilla de "Vecinos invasores". Menos mal que el suelo es algo blando y si te caes no te haces daño.
Total, que aunque la clase acaba conmigo, la verdad es que me gusta, me lo paso bien, y al menos hago algo de ejercicio, aunque sea para flojos, jajajjajajja, será que soy una floja, jajajajjjaja.

sábado, 16 de febrero de 2008

Perdiendo los nervios

Normalmente soy una persona bastante tranquila. Los que me conocen dicen que no me altero por nada, que es muy difícil hacerme enfadar, y es que, en la mayoría de los casos, es tontería enfadarse, porque lo único que puedo conseguir es que me dé un infarto (siendo extremista, claro), como poco que me suba la tensión.
La gente muchas veces se enfada por tonterías, ven problemas donde no los hay. Y esto es un círculo vicioso, porque se alteran por nada, y se amargan ellos solos, y como están amargados, pues se irritan más fácilmente por tonterías, y se siguen amargando, y una vez entras en ese círculo, cuesta salir.
Con lo poco que cuesta llevarse bien con todo el mundo... Ojo! No estoy diciendo que todo el mundo te tenga que caer bien, porque es evidente que no te vas a llevar igual con todas las personas. Siempre hay personas con las que tienes que tener más paciencia para no perder los nervios, pero ahí está el reto. Una persona puede sacarte de tus casillas en un momento dado, ante lo cual, lo normal es alterarse y contestar a voz en grito. Y qué conseguimos con eso? Que la otra persona también levante la voz y al final no se llega a nada.
Si en lugar de alterarnos, respiramos profundamente, y le decimos lo mismo, pero con calma, al final es más fácil llegar a un acuerdo, aun punto medio, evitando que la sangre llegue al río.
Mi pregunta es, realmente vale la pena? Perder los nervios y ponerse a gritar como si levantando más la voz tuvieras más razón... Yo creo que no, para mí no vale la pena. Pero sobre todo porque si piensas en todas las desgracias que ocurren en el mundo y en toda la gente que realmente tiene problemas y está peor que tú, me parece absurdo enfadarse por tonterías, porque si lo pensamos un segundo, aquello que está a punto de alterarnos será una tontería.
Pero claro, nosotr@s no lo vemos así porque como no tenemos problemas mayores, pues esa tontería es un mundo, algo que puede desestabilizar nuestra cómoda existencia...
No sé vosotros, pero yo me siento mal cuando me enfado por tonterías, por eso cuando me doy cuenta olvido el enfado.
Además, requiere mucho más esfuerzo estar enfadad@ que estar bien y sonreír. Y la felicidad y la alegría son fáciles de contagiar. Y cuando consigues alegrarle el día a alguien, aunque sólo sea durante un momento, yo me siento bien. La gente debería probarlo.
Bueno, creo que me estoy yendo del tema, que este post lo he empezado por algo muy concreto.
Pues eso, hablando de lo difícil que es hacerme enfadar, hay dos personas que lo consiguen con mucha facilidad, casi sin proponérselo. Estas personas son mi hermano y mi madre. Ayer fue mi hermano el que me hizo enfadar.
A mí no me importa que me cojan las cosas, siempre que me pidan permiso, o me digan luego que las han cogido, me da igual. Lo que no soporto es que no vuelvan a dejar las cosas en su sitio, porque claro, luego voy yo a buscarlas y no están, y como no dicen dónde las han puesto, pues me vuelvo loca buscando, y a veces no tengo tiempo de buscar lo que necesito, y ahí está el cabreo.
Pero lo peor es cuando cogen las cosas, no las dejan en su sitio y encima no saben dónde las han dejado!! En esos momentos es cuando no veo la hora de tener mi casa, con mis cosas en su sitio y que nadie me coja nada.
Y esto es lo que pasa cuando cada un@ va a la suya, y no piensan en los demás, y eso me cabrea.
Aunque como ya he dicho, después de pensarlo, el cabreo se me va, porque sé que por más que me enfade y les diga o les grite que dejen las cosas en su sitio no voy a conseguir nada, sólo alterarme yo y que me suba la tensión, y quién sale perdiendo? Pues yo, y como no lo veo rentable, pues paso de cabrearme, total, ya sabemos lo que hay, no?
En fin, que si la gente se preocupara más por buscar soluciones y menos por ver quién tiene la culpa de las cosas, se ahorraría tiempo, y viviríamos mejor y más felices. Pero eso es una utopía, no?

lunes, 11 de febrero de 2008

Amé a un teléfono con el politono de las Supremas de Móstoles porque soy sexy sexy sexy, y hago lo que me da la gana

Esto lo recibí hará unos días y me reí tanto que he decidido ponerlo en el blog, por si a alguien no le ha llegado. Muy bueno, jajajjajajjajajajaja. Mail divertido donde los haya. Quién se inventará estas cosas?

VAMOS A CREAR UNA FRASE, SIGUE LAS INSTRUCCIONES: Coge el mes en que naciste:
Enero: Bailé con;
Febrero:
Amé a;
Marzo: Me masturbé pensando en;
Abril: Me acosté con;
Mayo: Le arreé una patada a;
Junio: Quise casarme con;
Julio: Le canté el Aserejé a;
Agosto: Tuve una cena romántica con;
Septiembre: Me lanzé salvajemente sobre;
Octubre: Me baje los pantalones delante de;
Noviembre: Le grité a;
Diciembre: Me alejé corriendo de.

Coge el día (el número) que naciste:
1: Un clip;
2: Un monstruo peludo y unicejo;
3: Un teléfono con el politono de las Supremas de móstoles;
4: Un cazo de servir Sopa;
5: Un mafioso;
6: Una japonesa;
7: Un viejo verde;
8: Tu padre;
9: El novio de mi mejor amiga;
10: Una ardilla;
11: Un mp3;
12: Un pepino;
13: José María Aznar;
14: Un animal de peluche;
15: Una gaviota;
16: Una lechuga;
17: Tu madre;
18: Carmen de Mairena;
19: Un champiñón Gigante;
20: Un calcetín sudado;
21: Un pez de colores;
22: Un bebe;
23: Un bombero;
24: Mi vecin@ cachond@;
25: Un bate de béisbol;
26: Un cubo de basura;
27: Un preservativo usado;
28: Mi profesor más odiado;
29: Un rotulador permanente;
30: Un libro de Kamasutra;
31: Un árbol en un parque lleno de niños.

Coge el color de la camiseta que llevas ahora mismo:
Blanco: Porque tengo cierto retraso mental;
Negro: Porque le quiero mucho como la trucha al trucho;
Marrón: Porque acababa de cortar con tu Gato;
Desnudo: Porque mis pezones estaban horny horny;
Rosa: Porque llegaba tarde al casting de OT;
Rojo: Porque unas voces me dijeron que lo hiciese;
Azul: Porque soy sexy sexy sexy, y hago lo que me da la gana;
Verde: Porque quería olvidar a ZP;
Violeta: Porque tu olor corporal me obligó;
Gris: Porque soy gay/lesbiana;
Amarillo: Porque alguien me dijo que lo hiciese a cambio de sexo;
Naranja: Porque le/la confundí con un T-REX;
Otros: Porque así soy yo

My birthday present

My birthday was a few days ago, and I invited all my friends to have a "merienda" at 18:30h, with a chocolat cake, of course.

And my friends of the university gave me a original present. It's a teddy.

But it's not a normal teddy. You can put this teddy inside the microwave!!

You can warm it in the microwave about 2 minutes, and it keeps warm for 2 or 3 hours.
It's stuffed of seeds of lavender. It smells very good. I like it so much!!